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La meta y las cuotas

La pestaña La meta es la única del módulo donde se escribe en vez de leer. Es, en palabras de la propia pantalla, donde vive lo que Analytics no puede deducir: cuánto quieres vender y quién responde por cuánto.

Todo lo demás del Scoreboard —los Al ritmo, los Atrasado, el presupuesto de pauta— se calcula contra lo que definas aquí. Si la meta está mal, el tablero entero miente.

Cómo se define la meta del mes

Lo que sorprende al principio: solo se escribe un número.

  1. Entra a La meta con la cuenta y el mes correctos seleccionados arriba.
  2. Escribe la meta de facturas del mes. Es la única que se define a mano (viene en 50 por defecto para una agencia).
  3. Guardar. Eso guarda la cadena completa.

Preventa, show, citas, SQL y MQL no se escriben: se calculan hacia atrás, paso por paso, con el estándar de conversión del sector:

SaltoEstándar
De preventa a factura80 %
De demo a preventa71 %
De show a demo70 %
De cita a show50 %
De SQL a cita20 %
De MQL a SQL80 %

Si quieres 200 facturas, el sistema calcula cuántas preventas hacen falta para sacarlas, cuántos demos para esas preventas, y así hasta arriba. Por eso la meta de MQL termina siendo un número grande: es lo que hay que meter por la boca del funnel para que salgan 200 facturas por la otra punta.

Cada estándar es editable. Cambiar uno recalcula la cadena de todas las marcas, así que es un cambio con consecuencias: tócalo solo si sabes que tu operación convierte distinto de forma sostenida, no por un mes malo.

La tabla muestra, al lado de cada meta, el cierre anterior — con cuánto cerraste el mes pasado. Es la mejor referencia para saber si la meta que estás poniendo es ambiciosa o inventada.

Cómo se reparten las cuotas

Definida la meta, se reparte entre el equipo. Por defecto el sistema divide parejo: meta 200 ÷ 29 asesores = 7 cada uno.

  1. Filtra el equipo si hace falta: asesores, digitales, piso, coordinadores o todos.
  2. Escribe la cuota de quien deba tener una distinta. Puedes escribirla en facturas o en porcentaje de la meta: son la misma cifra y se actualizan entre sí.
  3. Revisa el contador de arriba — asignado 200 de 200 facturas—: mientras no cuadre, hay meta sin dueño.

El candado, que es lo que confunde

Al escribir la cuota de una persona, esa persona queda fijada con un candado. A partir de ahí:

  • el resto de la meta se reparte entre los no fijados, en proporción a lo que ya tenían;
  • se redondea para que la suma dé exactamente la meta, ni uno más ni uno menos;
  • si sueltas el candado, esa persona vuelve a entrar en el reparto automático.

Repartir de nuevo borra todos los ajustes y deja a todos parejos otra vez.

Fija primero a los distintos

El orden que funciona: fija a mano a quien tenga una cuota que no se discute —el que entró a mitad de mes, el que está de vacaciones, el top performer con un número mayor— y deja que el sistema reparta el resto. Al revés terminas peleando con el redondeo.

La distinción entre asesor digital y de piso sale de la configuración de tu cuenta y no se edita aquí: ver Digital o de piso.

El historial

Historial de cambios registra cada movimiento: cuándo, quién, qué campo, qué valor y de qué periodo. Los cambios que el sistema hizo solo —el reparto proporcional al fijar a alguien— aparecen marcados como automáticos.

Por qué importa el historial

La meta es el número contra el que después se mide a la gente. Si alguien la baja el día 20, el equipo pasa de atrasado a al ritmo sin haber vendido nada más. El historial es lo que hace esa conversación posible.